ROSSEAU
Un buen padre vale por cien maestros.
Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza.
Un hombre honrado no encontrará jamás una amiga mejor que su esposa.
El hombre que más ha vivido no es aquél que más años ha cumplido, sino aquel que más ha experimentado la vida.
Prefiero ser un hombre de paradojas que un hombre de prejuicios.
La conciencia es la voz de las almas, las pasiones son las voces del cuerpo.
La única costumbre que hay que enseñar a los niños es que no se sometan a ninguna.
Hay que avergonzarse de cometer una falta, no de repararla.
Las ciudades son el abismo de la especie humana.
La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces.
Nadie puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo.
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